Por otro lado, trabajamos el concepto de círculo grande y pequeño, dando forma a estos abetos tan vistosos. Con esta actividad también reforzamos los conceptos dentro/fuera al colocar los copos de nieve, en el folio, y al mismo tiempo nos ayudó a desarrollar la orientación espacial.
Como cada niño ya reconoce las letras su nombre, pasamos a practicar la grafía de nuestra inicial, para ello hemos utilizado pintura de dedos, y hemos creado un paisaje invernal con discos de algodón, abetos y copos de nieve troquelados. Es una forma de hacer una representación mental de las letras, para más adelante ser capaces de plasmarlo en papel mediante la escritura.
Además, jugamos a decorar con estrellitas de purpurina estos abetos que descargué del blog "rincón de una maestra", una actividad con múltiples beneficios, ya que practicamos el conteo con "los amigos del diez", la atención, el razonamiento lógico, coordinación óculo-manual...
Por último, hicimos una actividad grupal con la que trabajamos muchos aspectos, pues fue muy útil para mejorar la pinza digital, un ejercicio fundamental que nos servirá para ir preparando la mano para la escritura. Además, practicamos el conteo asociando el número a su cantidad. En definitiva, si el proceso de aprendizaje se plantea desde un enfoque lúdico, aprenderemos jugando.











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